Aunque la casita haya sido reformado a su belleza original, el huésped puede disfrutar de todos los electrodomésticos actuales que han sido incorporados a la casa sin perder el sentimiento de una casita tradicional.

La “cocina irlandesa”, con un suelo de piedra, está amueblada de forma tradicional y la chimenea añade un brillo especial al ambiente que encontrará en la casita de Ardroe.

La casa tiene dos habitaciones y caben hasta cuatro personas.

El dormitorio principal, situada en la segunda planta tiene su propio encanto y belleza con una entrada arqueada hecha de pino. También el dormitorio tiene dos arcones antiguos que en el pasado se usaban para guardar varias cosas.

La cocina y el baño tienen todos los electrodomésticos modernos.

La casita también tiene unos jardines preciosos donde se puede gozar de una barbacoa.